Si llevas un tiempo coleccionando cartas TCG, probablemente en algún momento te hayas planteado enviar alguna a gradear.
La idea parece sencilla: mandas una carta a una empresa especializada, ellos comprueban su autenticidad y estado de conservación, le asignan una nota y la devuelven encapsulada en una funda protectora.
Pero hay una pregunta que conviene hacerse antes de meter una carta en un Card Saver y enviarla:
¿Realmente merece la pena gradearla?
Y aquí es donde empieza lo interesante.
Porque no todas las cartas que parecen impecables van a conseguir un 10 y, sobre todo, no todas las cartas tienen sentido económico una vez tenemos en cuenta el coste del grading, el envío y el posible valor final de la carta.
¿Qué significa exactamente gradear una carta? El grading consiste en que una empresa especializada autentifica y evalúa el estado de conservación de una carta y le asigna una calificación.
La nota suele estar dentro de una escala de 1 a 10, aunque los criterios concretos dependen de la empresa.
Por ejemplo, PSA utiliza una escala de 1 a 10 y considera una PSA 10 como una carta prácticamente perfecta. Entre los aspectos que analiza están las esquinas, el enfoque, el brillo, la superficie y el centrado. P Professional Sports Authenticator (PSA) +1
Además de la nota, la carta queda encapsulada en un estuche que la protege y dificulta que pueda manipularse posteriormente.
Y esto tiene una consecuencia bastante importante: una carta gradeada no se valora exactamente igual que la misma carta sin gradear.
Una carta que en mano parece muy buena puede acabar siendo un 8, un 9 o un 10, y esa diferencia puede ser considerable dependiendo de la carta.
¿En qué hay que fijarse antes de enviar una carta? Aquí está probablemente la parte más importante del proceso.
Antes de pagar un grading, merece la pena dedicar unos minutos a revisar la carta con calma.
No hace falta ser un experto para hacer una primera selección.
1. El centrado Es uno de los primeros aspectos que deberías comprobar.
Mira los bordes de la carta y comprueba si el diseño está centrado de manera uniforme.
Una carta puede estar prácticamente perfecta en superficie y esquinas, pero si está claramente descentrada, puede perder puntos.
PSA, por ejemplo, contempla específicamente el centrado dentro de sus criterios de evaluación. Para una PSA 10 admite aproximadamente un 55/45 en el frontal y 75/25 en el reverso. P Professional Sports Authenticator (PSA)
Un truco sencillo es colocar la carta bajo una buena iluminación y observar los cuatro bordes. No hace falta obsesionarse con medirlos al milímetro en una primera revisión, pero sí detectar rápidamente si existe un desplazamiento evidente.
2. Las esquinas Aquí es donde muchas cartas que parecen perfectas empiezan a mostrar sus pequeños defectos.
Mira las cuatro esquinas con buena iluminación.
Busca:
Pequeños golpes. Blanqueamiento. Esquinas redondeadas. Marcas de presión. Pequeñas imperfecciones en el acabado. Una esquina ligeramente tocada puede ser suficiente para que una carta que parecía candidata a 10 termine recibiendo una nota inferior.
Por eso es recomendable mirar la carta tanto de frente como desde diferentes ángulos.
3. Los bordes Los bordes también son importantes.
En cartas con mucho negro o colores oscuros, cualquier pequeño punto blanco puede resultar especialmente visible.
Comprueba todo el perímetro de la carta y presta especial atención a las zonas donde pueda existir pérdida de color o pequeños golpes.
A simple vista pueden pasar desapercibidos, pero bajo una buena iluminación se hacen mucho más evidentes.
4. La superficie Probablemente sea uno de los puntos que más sorprenden a quienes empiezan.
Una carta puede parecer perfecta hasta que la inclinas bajo una fuente de luz.
Hazlo.
Mueve la carta lentamente y busca:
Rayas. Marcas de impresión. Puntos. Líneas. Arañazos. Manchas. Imperfecciones en el acabado. La superficie es especialmente importante en cartas modernas, donde pequeñas marcas de impresión pueden ser difíciles de detectar a simple vista.
Beckett, por ejemplo, evalúa específicamente la superficie junto con centrado, esquinas y bordes. B Beckett +1
Una carta recién sacada de un sobre no significa que sea un 10 Este es uno de los errores más habituales.
Que una carta haya salido directamente de un sobre no significa que esté en condiciones perfectas.
Durante el proceso de fabricación pueden aparecer pequeñas imperfecciones, problemas de centrado, marcas de impresión o defectos en los bordes.
Por eso, si tienes una carta especialmente valiosa, no la mandes a gradear simplemente porque acaba de salir de un sobre.
Revísala primero.
Y si puedes, utiliza una buena luz y una lupa para hacer una inspección más detallada.
¿PSA, Beckett o CGC? Aquí empieza uno de los grandes debates del hobby.
No existe una empresa que sea automáticamente la mejor para absolutamente todas las cartas. La elección depende bastante del tipo de carta, del mercado en el que te muevas y de lo que quieras conseguir con el grading.
PSA PSA es probablemente el nombre más conocido dentro del grading de cartas.
Tiene una enorme presencia en el mercado y su escala de notas está muy extendida entre coleccionistas.
Para alguien que busca una opción reconocida y fácil de entender dentro del mercado secundario, PSA suele ser una de las primeras opciones que merece la pena considerar.
Además, actualmente PSA permite realizar las solicitudes de grading online y ofrece distintos niveles de servicio dependiendo del valor declarado y de la rapidez que necesites. P Professional Sports Authenticator (PSA) +1
Beckett (BGS) Beckett es otra de las grandes empresas del sector.
Una de sus características más conocidas es que proporciona subnotas para diferentes aspectos de la carta, como centrado, esquinas, bordes y superficie. B Beckett +1
Además, su escala incluye notas como 9.5 Gem Mint y 10 Pristine, lo que hace que muchos coleccionistas la tengan especialmente en cuenta cuando buscan notas muy altas.
CGC CGC también es una opción muy conocida dentro del mercado de cartas coleccionables.
Su presencia en el mundo TCG hace que sea otra alternativa que conviene valorar, especialmente dependiendo del juego y del mercado en el que quieras vender posteriormente la carta.
En definitiva, más que buscar simplemente "la mejor empresa", yo elegiría pensando en qué carta tienes y qué objetivo persigues.
¿Cuándo merece la pena gradear una carta? Esta es probablemente la pregunta que deberíamos hacernos antes de cualquier envío.
Imagina que tienes una carta cuyo valor sin gradear es relativamente bajo.
Si entre grading, transporte y otros gastos acabas gastando una cantidad importante, puede que económicamente no tenga demasiado sentido.
En cambio, si tienes una carta rara, muy buscada y en un estado excepcional, el grading puede tener mucho más sentido.
También existe otro factor que muchas veces olvidamos:
el valor sentimental.
Si tienes una carta que significa mucho para ti, quizá quieras encapsularla independientemente de si vas a ganar dinero con ella.
No todo en el hobby tiene que convertirse en una inversión.
Una cuenta sencilla antes de enviar Antes de mandar una carta, yo haría algo muy sencillo.
Pregúntate:
¿Cuánto vale la carta ahora?
Después:
¿Cuánto podría valer aproximadamente si obtiene una nota alta?
Y finalmente:
¿Cuánto me va a costar realmente gradearla y recibirla de vuelta?
Hay que tener en cuenta el servicio elegido, envío, seguro y cualquier otro coste asociado.
Los precios y condiciones cambian con el tiempo, por lo que conviene comprobar siempre las tarifas actuales directamente con la empresa antes de realizar el envío. Por ejemplo, PSA muestra actualmente diferentes niveles de servicio y límites de valor declarado según la modalidad escogida. P Professional Sports Authenticator (PSA)
¿Cómo preparar una carta para enviarla? Una vez has decidido enviarla, toca protegerla correctamente.
Este paso parece una tontería, pero no lo es.
La carta debería ir protegida siguiendo las instrucciones de la empresa a la que la envías.
PSA recomienda utilizar un penny sleeve y un holder semirrígido, y desaconseja enviar las cartas en determinados soportes rígidos que pueden dificultar su procesamiento. P Professional Sports Authenticator (PSA) +1
Beckett también especifica el uso de holders semirrígidos, como Card Saver I, y proporciona sus propias instrucciones de envío. B Beckett
No improvises con el embalaje.
Una carta puede estar perfecta cuando sale de tus manos y sufrir un problema durante el transporte si no está correctamente protegida.
¿Hay que limpiar una carta antes de enviarla? Aquí hay que tener mucho cuidado.
Si ves una mota de polvo, puedes retirarla con muchísimo cuidado antes de preparar el envío, pero no recomiendo intentar "mejorar" una carta utilizando productos, líquidos o métodos agresivos.
Una cosa es quitar polvo superficial y otra muy diferente intentar eliminar una marca, arañazo o defecto.
PSA, por ejemplo, indica que no gradúa cartas que presenten evidencias de manipulación como recortes, recoloración o restauración, y contempla también determinadas alteraciones de superficie. P Professional Sports Authenticator (PSA)
Si no estás seguro de lo que estás haciendo, es mejor dejar la carta como está.
¿Qué cartas mandaría yo a gradear? No existe una fórmula perfecta, pero si tuviera que hacer una selección antes de enviar un lote, empezaría por:
Cartas raras + cartas con buena demanda + estado excelente.
Después revisaría una por una.
Una carta puede ser extremadamente rara y tener sentido gradearla aunque no esté perfecta. En otras ocasiones, una carta moderna que parece espectacular puede no compensar el coste si el mercado está lleno de copias.
Por eso no hay que obsesionarse únicamente con conseguir un 10.
Una carta vintage con una nota más baja puede seguir siendo muy interesante, mientras que una carta moderna de menor demanda puede no justificar el gasto incluso obteniendo una buena calificación.
El grading no es una garantía de que una carta vaya a subir de precio Este punto también merece mencionarse.
Gradear una carta no convierte automáticamente una carta normal en una inversión.
El mercado puede cambiar. La demanda puede subir o bajar y el precio de una carta gradeada depende también de la cantidad de copias existentes, la popularidad del personaje, la expansión, el idioma, la nota y muchos otros factores.
El grading aporta principalmente tres cosas: autenticación, evaluación del estado y protección física.
El resto depende del mercado.
Entonces, ¿qué empresa elegir? Si estás empezando, no me complicaría demasiado.
PSA es una opción muy sólida si buscas una empresa con enorme reconocimiento en el mercado.
Beckett puede ser especialmente interesante si te gustan las subnotas y quieres conocer con más detalle cómo se ha evaluado la carta.
CGC también merece estar dentro de la comparación, especialmente en determinados mercados TCG.
Pero antes de elegir una empresa, miraría siempre tres cosas:
El precio actual del servicio. Los tiempos de procesamiento. Cómo se comportan las cartas de ese mismo juego y con notas similares en el mercado. Y, sobre todo, no elegiría una empresa únicamente porque una carta concreta haya alcanzado un precio altísimo con esa certificación. El mercado cambia y lo que funciona para una carta puede no funcionar igual para otra.
La mejor parte del grading empieza antes de enviarla El grading puede ser una de las partes más entretenidas del coleccionismo.
Buscar una carta, examinarla bajo una buena luz, intentar adivinar qué nota puede recibir y finalmente abrir el paquete después de semanas de espera tiene su propia emoción.
Pero si hay algo que conviene recordar es esto:
el objetivo no debería ser enviar muchas cartas, sino enviar las cartas adecuadas.
Una buena selección antes del envío puede ahorrarte dinero y, sobre todo, evitar la decepción de recibir de vuelta una carta que tú pensabas que era un 10 y terminó siendo un 7 u 8.
Así que la próxima vez que tengas una carta que te parezca candidata al grading, no tengas prisa. Sácala de la funda, busca una buena luz, revisa centrado, esquinas, bordes y superficie y pregúntate si realmente merece la pena.
A veces la mejor decisión es enviarla.
Y otras veces, simplemente volver a guardarla en su funda.